El Ejercicio como método de Prevención.

El Ejercicio como método de prevención Una buena calidad de vida, no tiene precio.

Mucho se ha hablado y se seguirá hablando de la importancia del ejercicio frecuente en el ser humano. Por ello he decidido hacer una reflexión positiva para el mejor entendimiento de ésta recomendación.

 

En infinidad de casos nos mantenemos activos mientras nos encontramos en período laboral durante nuestra larga vida como trabajadores, y no en menor medida creemos que esa actividad rutinaria es suficiente como para que nuestro organismo reciba los cuidados necesarios para una vida saludable. He aquí el quid de la cuestión, cuando en nuestra visita médica nos indican que hay algo que no va bien. Y tras el correspondiente estudio aparecen unos factores de riesgo que no identificábamos como tal hasta aquel preciso momento. Por entonces el Doctor nos habla del colesterol “una palabra que está referida directamente a la grasa”, de problemas de circulación, del estado pulmonar referido al tabaco, y en muchos casos de tantos nombres sintomáticos que nos generan una gran preocupación. Por ende y tras su diagnóstico, nos indica que debemos hacer ejercicio o ir a nadar, con tanta ligereza que en cierto modo no le damos la importancia debida. Quizás y sólo quizás, hasta preferimos que nos recomiende algunos fármacos para evitar ese esfuerzo al que no estamos acostumbramos…… Llegados a éste punto, ¿ Por qué no evitar llegar a ese momento? ¿No será más saludable hacer ejercicio de una forma moderada para evitar el riesgo a padecer enfermedades desagradables y convertir nuestro organismo en un laboratorio experimental de medicamentos que reparen el daño que nos hacemos nosotros mismos?......... Pues a ese punto es al que quería llegar.

 

El ejercicio moderado tiene un sin fin de propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo y nuestra mente. El cuerpo humano es una maquinaria tan compleja que debemos cuidar como lo más preciado, ya que sólo valoramos nuestra salud cuando nos abandona. Por ello nos vienen a la mente varias preguntas;

 

1* ¿Cuántas veces a la semana debemos ponernos en movimiento?

2* ¿Qué tipo de ejercicio?

3* ¿Dónde?

 

Nos centraremos en éstas tres cuestiones que nos darán una panorámica general.

 

1* La frecuencia indicada para una persona de vida sedentaria, y que no ha hecho ejercicio en su vida, o bien hace muchos años que no lo hace, será de 2 a 3 veces a la semana, con descansos en días alternos.

 

2* El tipo de ejercicio es variado, pudiendo comenzar con una caminata a paso ligero que le de vida a nuestro corazón de una forma progresiva, evitando ritmos altos que nos produzcan desequilibrios cardíacos; o bien ejercicios de agua, llámese natación o programas dirigidos por un profesional; sin descartar los ejercicios de baja intensidad al aire libre como puede ser la bicicleta. La progresión más recomendada indica que a partir de la tercera o cuarta semana podremos aumentar el ritmo.

 

3* La localización de nuestro entorno puede ser variable; al aire libre en sitios de baja contaminación con zonas de vegetación y humedad moderada, como por ejemplo un parque, en localizaciones cercanas al mar si nuestra residencia nos lo permite, o en un club deportivo o gimnasio que nos pueda ofrecer variedad en sus actividades.

 

El resultado de pasar de una vida sedentaria a una vida activa mejorará sustancialmente nuestra salud, activará nuestra circulación sanguínea, nos dará una mayor y mejor respuesta muscular en nuestras labores cotidianas, estaremos más protegidos ante lesiones desagradables, y un largo etcétera. Resumiendo, el ejercicio como método de prevención, es algo que se puede hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Y recuerden …… NUNCA ES DEMASIADO TARDE NI DEMASIADO PRONTO….

 

Una buena calidad de vida es algo que no tiene precio…..

 

A QUE ESTÁIS ESPERANDO?? MOVEROS QUE AHORA ES EL MOMENTO …….

 

 
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